Valle de Laciana

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El Valle de Laciana es una parada imprescindible para quien quiera disfrutar del turismo de interior, de la naturaleza, de la gastronomía y de una gran estación de esquí.
Laciana se enmarca en la provincia de León entre las comarcas de Omaña, El Bierzo y Babia. Entre tejos, avellanos, robles, urogallos y osos encontramos una de las zonas mineras con más belleza de la autonomía de Castilla y León.

el oso
Engloba varias localidades: Caboalles de Arriba, Caboalles de Abajo, Orallo, Villager, Villablino, capital del municipio, Rioscuro, Sosas, Robles, Villaseca, Lumajo, El Villar de Santiago, Llamas, Rabanal de Abajo y Rabanal de Arriba, distribuidas por la orografía agreste de esta comarca que aprovecha los fondos del valle para los asentamientos humanos.
En los parajes más resguardados de los altos valles de cada localidad se encuentran las brañas, importante patrimonio cultural relacionado con la ganadería.
Son un conjunto de cabañas y prados que proporcionan alimento y cobijo al ganado en los meses estivales, pero que hoy en día se utilizan más para ocio y tiempo libre.
Al paisaje propio de la braña se une la proximidad de los principales picos del valle, como el Cornón (2.173m) o el Nevadín (2.077 m), así como las vistas panorámicas sobre la comarca de Laciana.
Abedules y robles, con acebos, serbales, tejos milenarios, fresnos y avellanos conforman los bosques de esta zona que dan cobijo a una extensa fauna., siendo osos y urogallos las especies más representativas.

urogallo
Rebecos, corzos, jabalíes o lobos también habitan estos bosques y valles. Así mismo podemos encontrar pequeños animales como tejones, lirones, o caretos.
La gastronomía de la comarca es natural y sencilla. Los productos procedentes del “samartino” (matanza casera): el chorizo, los embuchados de lomo o lengua, la costilla y la barbadas adobadas, la morcilla o el tocino blanco junto con la cecina de vaca y el jamón ofrecen un abanico de posibilidades para los entremeses o para preparar una “empanada del país”. Sin olvidar el botillo.
Como platos principales hay una gran variedad de guisos, estofados o asados así como las calderetas heredadas de los pastores trashumantes.
Y para merendar unos frisuelos hechos con leche de vaca recién parida, que son más sabrosos, pastas de nata y manteca de cerdo acompañados de un buen chocolate o café con leche.
En el centro del Urogallo, situado en Caboalles de Arriba en una típica casona lacianiega podemos conocer la topografía, historia geológica y paleontológica, así como los principales hábitats del espacio natural, desde la alta montaña a los fondos de valle.
Son dignos de visitar Los Castros de La Muela y La Zamora que protegían entre sus murallas más de trece siglos de historia de Laciana.

Laciana
En lo alto del puerto de Leitariegos situado en el Cueto de Arbas, el primer 2.000 de la Cordillera Cantábrica recorriéndola de oeste a este, se encuentra la estación de esquí, que cuenta con una escuela en la que se imparten clases de esquí, snowboard y raquetas de nieve en un entorno natural de gran belleza.
La comarca de Laciana cuenta con un gran número de rutas, adecuadas para diferentes niveles, en las que podemos interactuar con el medio donde la naturaleza y la cultura tradicional lacianiega serán los grandes protagonistas.
Destacan la Vía Verde de Laciana, con unos 8 kilómetros acondicionados desde Villablino a Caboalles de Arriba, y las rutas marcadas en las brañas del Valle. Pudiendo elegir entre ir a pie, en bicicleta o a caballo.
El 10 de julio de 2003, la UNESCO, a través de su programa MaB (El Hombre y la Biosfera), concedió al Valle de Laciana, como reconocimiento a su valioso entorno natural, la distinción de Reserva de la Biosfera. Esta figura vino a añadirse a la declaración del territorio de Laciana como Lugar de Importancia Comunitaria dentro de la Red Natura 2000 y Zona de Especial Protección para las Aves.

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