Vinos Denominación de origen Tierra de León

publicado en: Historia, Noticias | 0

La variedad principal de la cual se obtienen la mayoría de los vinos tintos de la Denominación de Origen Tierra de León es la Prieto Picudo. Es una variedad autóctona de esta zona de producción. Se obtienen unos vinos tintos con un ligero parecido a los de la variedad Tempranillo. El racimo de la variedad Prieto Picudo es apretado y las bayas tienen forma de piñones con la piel negra azulada.

Con esta uva tradicionalmente se ha producido el vino de aguja. Son vinos que conservan una pequeña cantidad de anhídrido carbónico. Al ser abiertas las botellas se desprende el gas carbónico en forma de burbujas, aunque sin producir espuma. Estos vinos de aguja tienen que ser consumidos en el mismo año que han sido embotellados, para poder disfrutar de su frescor y de las burbujas. Como son jóvenes hay que consumirlos a una temperatura de entre 6º y 8º.

Tierra de León.

ROSADO-GURDOS-300
Vino de aguja rosado prieto picudo

La zona de producción se encuentra ubicada al sur de la provincia de León, integrando parte de la provincia de Valladolid y limitando con las provincias de Zamora y Palencia. La superficie de la zona de producción asciende hasta los 3.317 km2.

Las primeras noticias documentales sobre la región se remontan a comienzos del siglo X, y sirven como indicador para establecer las dos fuentes económicas sobre las que se apoyaban los territorios bajo su influencia, los molinos para la transformación cerealista y los viñedos.

Ya desde la época romana, la zona Sur de León se convirtió en zona de tránsito de todos los viajeros que frecuentaban las dos grandes rutas que atraviesan nuestra zona de producción, La Vía de la Plata y El Camino de Santiago. La zona sur de León, se convirtió posteriormente en el abastecedor de vino de prácticamente toda la zona norte de la Península Ibérica. Fueron muchos los monasterios que hicieron posible el nuevo resurgir de la viticultura de la zona tal y como se refleja en los documentos que posee el archivo de la Catedral de León que datan de la segunda mitad del siglo X, los cuales acreditan la adquisición de terrenos dedicados al cultivo de viñas “uinea mostra” por la comunidad de monjes del convento de Santa María y Santiago de Valdevimbre.

La singularidad de los parajes que configuran la denominación de origen Tierra de León, aquello que los identifica desde el pasado remoto hasta el presente y que les está sirviendo de proyección al futuro, es la vinicultura.
Viene expresado por la multitud de “bodegas-cuevas” rupestres, sometidas a la arquitectura popular, constando de espacios excavados en pequeñas lomas o promontorios de tierra arcillosa, aprovechando el desnivel y formando galerías. En el interior se crea el microclima ideal, las bajas temperaturas del subsuelo que han permitido la elaboración del afamado vino de aguja de esta tierra con tradición vinícola. También por el cultivo que se hace en sus viñedos de la variedad, la conocida en los repertorios vitícolas como, “PRIETO PICUDO” que encuentra su feudo y ubicación ancestral en el Sur de la provincia de León.
En 1.985 un grupo de Cooperativas y Bodegas pertenecientes a la zona Valdevimbre – Los Oteros – Cea, iniciaron los primeros pasos para formar lo que sería una Asociación Profesional de viticultores, elaboradores y embotelladores, cuyo objetivo fundamental fuese el de lograr la Denominación de Origen para sus vinos. Dicho objetivo se consigue el 27 de julio de 2007.

Hasta ahora las cepas de la denominación Tierra de León  tenían las ramas extendidas por el suelo, por lo que la poda es diferente a cualquier otro lugar. En la actualidad las nuevas plantaciones se ponen en espaldera para mejorar la producción.

TINTO-PEREGRINO-CRIANZA-300
Vino tinto peregrino crianza

 

Las diferentes variedades que componen la Denominación de Origen Tierra de León son:

 

Vinos tintos:

De colores rojo violáceo, rojo púrpura, rojo granate, rojo burdeos, rojo rubì, rojo atejado y rojo cobrizo.

Aromas a frutas rojas y negras maduras (fresa, frambuesa, grosella), flores rojas, vegetales, especiados, varietales y a madera.

Sòn vinos de sabores secos, amplios, equilibrados, glicéricos, estructurados, carnosos, tánicos, potentes y permanentes.

 

Prieto Picudo. Es la variedad tinta por excelencia que representa a esta zona vitivinícola, ocupa más del 50% de la uva que se cultiva. Es una variedad, de racimo pequeño y compacto, resistente a la sequía, de fertilidad media-alta.

Da lugar al afamado “vino rosado de aguja” elaborado con la técnica ancestral del “madreo”, proporciona vinos tintos jóvenes y envejecidos en roble de una excelente calidad.

Son vinos muy aromáticos con una amplia persistencia en la boca y se les caracteriza por la acidez natural que posee la variedad, del orden de 7 gramos/litro en ácido tartárico.

 

Mencía.- Variedad tinta, ocupa el 17% de la uva que se cultiva. Posee una buena fertilidad y es sensible a las enfermedades criptogámicas. Proporciona unos vinos aromáticos que junto con la variedad Prieto Picudo ofrece buenos resultados en vinos tintos e interesantes rosados.

 

Tempranillo.- Variedad tinta, representa el 12% de la superficie cultivada de viñedo. Se utiliza como variedad complementaria en la elaboración de los vinos tintos y rosados.

 

Garnacha Tinta.– Variedad tinta que ocupa el 2% de la superficie cultivada de viñedo. Es muy vigorosa y sensible a las heladas debido a su brotación temprana. La maduración es tardía pudiendo alcanzar altos rendimientos en producción. Se emplea como variedad complementaria en la elaboración de vinos tintos y rosados.

 

Vinos blancos:

De colores amarillo verdoso, amarillo limòn, amarillo pajizo y amarillo oro.

Aromas frutales, florales, herbáceos, especiados, varietales y a madera.

De sabores secos, frescos, amplios, equilibrados, glicéricos y permanentes.

 

Verdejo. Variedad blanca que representa el 15% de la superficie cultivada. Tiene una buena fertilidad y una alta sensibilidad a la polilla del racimo y al oídio viéndose favorecido por su alta vegetación.

Los vinos presentan colores amarillos verdosos, con buena graduación alcohólica y acidez. Poseen un buen extracto seco y resultan muy glicéricos.

 

Albarín blanco.- Variedad blanca que representa el 5% de la superficie cultivada de viñedo. Los racimos son pequeños, y la uva prieta y bien concentrada con una gran expresión aromática.

Da como resultado vinos con marcados aromas cítricos y florales, con buena graduación alcohólica y acidez.

 

Godello.- Variedad blanca que representa el 5% de la superficie cultivada de viñedo. Es una variedad de brotación y maduración temprana, sensible a las heladas primaverales y con una buena fertilidad.

Da origen a unos vinos con una acidez media y unos aromas muy frescos.

 

Malvasía.- Variedad blanca que representa el 1% de la superficie cultivada de viñedo. Es una variedad muy productiva siendo los racimos y las uvas de gran tamaño.

Los vinos que se obtienen son frescos, ligeros, con aromas florales y un final dulce. Se emplea como variedad complementaria de los vinos blancos.

 

Palomino.- Variedad blanca, representa el 2% de la superficie cultivada de viñedo. Posee una alta resistencia a enfermedades y tiene una elevada producción.

Se emplea como variedad complementaria en la elaboración de vinos blancos.

 

 

Vinos Rosados:

De colores rojo frambuesa, rojo fresa, rojo anaranjado y rojo teja.

Aromas a frutas rojas frescas (fresa, frambuesa, cereza), flores rojas, especiados, varietales y a madera.

Sabores secos, frescos, amplios, equilibrados, glicéricos, estructurados y permanentes.

 

Elaborados a partir de un mínimo del 60% de uvas de las variedades Principales “Prieto Picudo y/o Mencía”. El 40% restantes corresponderá a las variedades tintas autorizadas y/o blancas principales y autorizadas.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*